Amor Seco Malbec proviene de nuestro viñedo más joven, plantado hace 20 años en nuestra finca llamada Lunita. Su juventud aporta una expresión más frutada, fresca y vertical, inspirándonos a retomar el proyecto Amor Seco, esta vez a través de una nueva interpretación del Malbec.
La fermentación se realiza de manera espontánea, con un una pequeña cantidad de racimos enteros y conducida por levaduras indígenas.
Luego, el vino permanece alrededor de ocho meses en tanques de acero inoxidable antes de continuar su evolución en botella.
Todos nuestros vinos son orgánicos y biodinámicos y buscan reflejar el opus y la energía del microclima y el terroir de Mainqué.