Barda se elabora a partir de una selección de viñas plantados en los años 90 y 2000. Su composición de suelo es principalmente arenosa, con un toque de limo.
El viñedo está compuesto 100% de Pinot Noir de selección masal, sin injertar. El vino se elabora con un pequeño porcentaje de racimos enteros y se fermenta de forma espontánea con su propia levadura indígena en cubas redondas de cemento. Luego, el vino se transfiere por gravedad a nuestra cava subterránea, donde permanecerá de 9 a 11 meses, dependiendo la añada. En ocasiones el vino podrá ser filtrado antes de su embotellado.
Si bien Barda tiene potencial de guarda, se expresa muy bien a una edad temprana, ya que sus características florales junto con su mineralidad hacen que este vino sea eléctrico, fresco y “glu glu”.
Todos nuestros vinos son orgánicos y biodinámicos y buscan reflejar el opus y la energía del microclima y el terroir de Mainqué.