Malo Bueno forma parte de una serie de pequeñas producciones que nos permiten explorar ideas, variedades y formas de elaboración fuera de nuestros cuvées tradicionales. No necesariamente se elabora en cada cosecha y refleja nuestra curiosidad, creatividad y deseo de seguir aprendiendo.
Se trata de un Chardonnay elaborado sin sulfitos añadidos, con maceración pelicular durante la fermentación y una crianza de alrededor de cinco meses en ánforas de terracota.
Su producción es muy limitada, con hasta 900 botellas por año.
Todos nuestros vinos son orgánicos y biodinámicos y buscan reflejar el opus y la energía del microclima y el terroir de Mainqué.